miércoles, 3 de noviembre de 2010

Hoja Dominical 7 de Noviembre de 2010

PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES

DOMINGO XXXII DEL TIEMPO ORDINARIO

1. ANTÍFONA DE ENTRADA
Yo tengo designios de paz, no de aflicción, dice el Señor. Me invocaréis y yo os escucharé y os libraré de vuestra escla-vitud donde quiera que os encontréis.

2. ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Señor, tu ayuda para entregarnos fielmente a tu servicio porque sólo en el cumplimiento de tu voluntad podremos encontrar la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive e reina, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.

3. LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE LOS MACABEOS
En aquellos días, arrestaron a siete hermanos con su madre. El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la Ley. Uno de ellos habló en nombre de los demás: «¿Qué pretendes sacar de nosotros? Estamos dispuestos a morir antes que quebrantar la ley de nuestros padres.» El segundo, estando para morir, dijo: «Tú, malvado, nos arrancas la vida presente; pero, cuando hayamos muerto por su ley, el rey del universo nos resucitará para una vida eterna. » Después se divertían con el tercero. Invitado a sacar la lengua, lo hizo en seguida, y alargó las manos con gran valor. Y habló dignamente: «De Dios las recibí, y por sus leyes las desprecio; espero recobrarlas del mismo Dios.» El rey y su corte se asombraron del valor con que el joven despreciaba los tormentos. Cuando murió éste, torturaron de modo semejante al cuarto. Y, cuando estaba para morir, dijo: «Vale la pena morir a manos de los hombres, cuando se espera que Dios mismo nos resucitará. Tú, en cambio, no resucitarás para la vida. »

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

4. SALMO RESPONSORIAL Sal 16, 1. 5-6. 8 y 15 (R.: 15b)

(Todos) AL DESPERTAR ME SACIARÉ DE TU SEMBLANTE, SEÑOR.
Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño.

Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
y no vacilaron mis pasos.
Yo te invoco porque tú me respondes,
Dios mío; inclina el oído y escucha mis palabras.

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante.

(Todos) AL DESPERTAR ME SACIARÉ DE TU SEMBLANTE, SEÑOR.


5. LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ESALONICENSES 2, 16--3, 5

Hermanos: Que Jesucristo, nuestro Señor, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado tanto y nos ha regalado un consuelo permanente y una gran esperanza, os consuele internamente y os dé fuerza para toda clase de palabras y de obras buenas. Por lo demás, hermanos, rezad por nosotros, para que la palabra de Dios, siga el avance glorioso que comenzó entre vosotros, y para que nos libre de los hombres perversos y malvados, porque la fe no es de todos. El Señor, que es fiel, os dará fuerzas y os librará del Maligno. Por el Señor, estamos seguros de que ya cumplís y seguiréis cumpliendo todo lo que os hemos enseñado. Que el Señor dirija vuestro corazón, para que améis a Dios y tengáis la constancia de Cristo.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


6. ALELUYA
Jesucristo es el primogénito de entre los muertos;
a él la gloria y el poder por los siglos de los siglos.

 7. LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 20, 27-38
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.» Jesús les contestó: «En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección. Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.»

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

8. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Que estos dones traídos a tu altar nos obtengan de ti, Señor y Dios nuestro, la gracia de servirte con amor y la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

9. ANTÍFONA DE COMUNIÓN
Mi felicidad consiste en estar cerca de Dios
y en poner sólo en él mis esperanzas.

10. ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Señor, que nuestra participación en esta Eucaristía que tu Hijo nos mandó celebrar como memorial suyo, nos una siempre con el vínculo de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

NO RACIONES EL AMOR

Nos sentimos mal cuando una prolon-gada sequía exige racionar el agua. Hay un racionamiento peor: racionar el Amor. Se hace el mal cuando se deja de hacer el bien: el amor que no se da, el diálogo que se evita, las caricias que se niegan, el estímulo no brindado, los bienes no compartidos.
No raciones el cariño, no seas avaro con el afecto. El amor es un tesoro que crece cuando se ofrece.
Una feliz paradoja: más amor tienes cuanto más amor brindas; siempre recibes más de lo que das. Es lógico que se ahorre agua cuando escasea, pero es absurdo que amemos a cuenta Gotas cuando la capacidad es ilimitada. Una misión te reclama y espera lo mejor de ti: Calmar la sed de ternura y comprensión de tantos desconocidos que pueden ser tus amigos.

Anímate a compartir y no seas de aque-llos que se mueren sin estrenar tantos talentos recibidos. Sé generoso en el perdón, dadivoso en el afecto, desinteresado en el servicio.
No es pecado despilfarrar el amor, lo malo es racionarlo".