martes, 5 de octubre de 2010

Hoja Dominical, 10 de Octubre de 2010

PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES


10 de octubre de 2010 - DOMINGO XXVIII DEL TIEMPO ORDINARIO

1. ANTÍFONA DE ENTRADA

Dios mío, ven en mi ayuda; Señor, date prisa en socorrerme. Tú eres mi auxilio y mi salvación; Señor, no tardes.

2. ORACIÓN COLECTA

Señor, tú que eres nuestro creador y quien amorosamente dispone toda nuestra vida, renuévanos conforme a la imagen de tu Hijo y ayúdanos a conservar siempre tu gracia. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive e reina, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.



3. LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE LOS REYES 5, 14-17

En aquellos días, Naamán de Siria bajó al Jordán y se bañó siete veces, como había ordenado el profeta Eliseo, y su carne quedó limpia dela lepra, como la de un niño. Volvió con su comitiva y se presentó al profeta, diciendo: «Ahora reconozco que no hay dios en toda la tierra más que el deIsrael. Acepta un regalo de tu servidor.» Eliseo contestó: «¡Vive Dios, a quien sirvo! No aceptaré nada.» Y aunque le insistía, lo rehusó. Naamán dijo: «Entonces, que a tu servidor le dejen llevar tierra, la carga de un par de mulas; porque en adelante tu servidor no ofrecerá holocaustos ni sacrificios a otros dioses fuera del Señor.»

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.



4. SALMO RESPONSORIAL Sal 97, 1. 2-3ab. 3cd-4 (R.: cf. 2b)
(Todos) EL SEÑOR REVELA A LAS NACIONES SU SALVACIÓN

Cantad al Señor un cántico nuevo,

porque ha hecho maravillas:

su diestra le ha dado la victoria, su santo brazo.

El Señor da a conocer su victoria,

revela a las naciones su justicia:

se acordó de su misericordia

y su fidelidad en favor de la casa de Israel.



UNA HERMOSA LUZ...
Un abejorro grande de muchos colores y vagabundo andaba zumbando en la oscuridad, cuando descubrió lejos una lucecita. En seguida dirigió las alas hacia aquella dirección, y una vez que hubo llegado junto a la llama, empezó a dar vueltas alrededor mirándola con maravilla. ¡Qué hermosa era!

No contento con admirarla, quiso hacer con ella lo mismo que, de costumbre, hacía con las flores olorosas: se alejó, se volteó y apuntando con coraje hacia la llama, pasó por encima tocándola con las alas. Se encontró aturdido a los pies de la luz; y se dio cuenta, con estupor, que había perdido una patica y que la punta de las alas estaba toda chamuscada.

¿Qué me ha sucedido?", se preguntó. No podía absoluta-mente admitir que de una cosa tan hermosa como aquella llama, le pudiese venir algún mal; por lo tanto, después de haber recuperado un poco de fuerza, con un golpe de alas se puso a volar.

Dio algunas volteretas, después de nuevo se dirigió hacia la llama para posarse encima. Y en seguida cayó, quemado, en el aceite que alimentaba la llamita.

"Maldita luz", murmuro el abejorro al terminar su vida.

"Creía encontrar en ti mi felicidad, y en cambio, he encontrado la muerte. Lloro sobre mi tonto deseo porque demasiado tarde, y por mi culpa, he conocido tu naturaleza peligrosa".

"Pobre abejorro", respondió la llama. "Ves, yo no soy el Sol, como tu esperabas, como tu ingenuamente creías. No soy otra cosa que una llama; y quien no sabe usarme, con prudencia, se quema las alas..."

Los confines de la tierra han contemplado

la victoria de nuestro Dios.

Aclama al Señor, tierra entera,

gritad, vitoread, tocad.



(Todos) EL SEÑOR REVELA A LAS NACIONES SU SALVACIÓN



5. LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A TIMOTEO 2, 8-13
Querido hermano: Haz memoria de Jesucristo, resucitado de entre los muertos, nacido del linaje de David. Éste ha sido mi Evangelio, por el que sufro hasta llevar cadenas, como un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada. Por eso lo aguanto todo por los elegidos, para que ellos también alcancen la salvación, lograda por Cristo Jesús, con la gloria eterna. Es doctrina segura: Si morimos con él, viviremos con él. Si perseveramos, reinaremos con él. Si lo negamos, también él nos negará. Si somos infieles, él permanece fiel, porque no puede negarse a sí mismo.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.



6. ALELUYA

Dad gracias en toda ocasión:

ésta es la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.


7. LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 17, 11-19

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.» Al verlos, les dijo: «Id a presentaros a los sacerdotes.» Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo: «¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?» Y le dijo: «Levántate, vete; tu fe te ha salvado.»

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.



8. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Santifica, Señor, estos dones y por medio del sacrificio de tu Hijo, transforma toda nuestra vida en una continua ofrenda. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.



9. ANTÍFONA DE COMUNIÓN

Yo soy el pan de vida, dice el Señor; el que venga a mi,

no tendrá hambre; y el que crea en mí, no tendrá sed.



10. ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Protege, Señor, continuamente a quienes renuevas y fortaleces con esta Eucaristía y hazlos dignos de alcanzar la salvación eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


DAME TIEMPO, SEÑOR

Dame tiempo Señor para que el mundo, la enfermedad y los agobios de la vida no me aparten de Ti.

Dame tiempo Señor para gozar y recrear mi alma en tanta belleza gratuita como me has regalado.

Dame tiempo Señor para contemplar los campos, saborear el agua, oler las flores y mirar las aves del cielo.

Dame tiempo Señor para seguir tus huellas y ojalá mi torpeza no las haga borrar.

Dame tiempo Señor para adorarte, alabarte y gozar de Ti.

Dame Señor tu tiempo para crecer en santidad, muriendo cada día un poco más.

Dame Señor tu tiempo y enséñame Maestro a caminar por donde Tú caminas.

Dame Señor de tu agua viva para colmar mi sed de Dios.