martes, 24 de agosto de 2010

Hoja Dominical, 29 de Agosto de 2010

29 de agosto de 2010 - DOMINGO XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

1. ANTÍFONA DE ENTRADA

Dios mío, ten piedad de mí, pues sin cesar te invoco. Tú eres bueno y clemente y no niegas tu amor al que te invoca.

2. ORACIÓN COLECTA

Dios misericordioso, de quien procede todo lo bueno, inflámanos con tu amor y acércanos más a ti a fin de que podamos crecer en tu gracia y perseveremos en ella. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive e reina, en la unidad del Espíritu Santo. Amén.

3. LECTURA DEL LIBRO DEL ECLESIÁSTICO 3, 17-18. 20. 28-29

Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad y te querrán más que al hombre generoso. Hazte pequeño en las grandezas humanas, y alcanzarás el favor de Dios; porque es grande la misericordia de Dios, y revela sus secretos a los humildes.

No corras a curar la herida del cínico, pues no tiene cura, es brote de mala planta. El sabio aprecia las sentencias de los sabios, el oído atento a la sabiduría se alegrará.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.



4. SALMO RESPONSORIAL Sal 67, 4-5ac. 6-7ab. 10-11(R.: cf. 11b)

(Todos) PREPARASTE, OH DIOS, CASA PARA LOS POBRES.
Los justos se alegran, gozan en la presencia de Dios,
rebosando de alegría. Cantad a Dios, tocad en su honor;
su nombre es el Señor.

Padre de huérfanos, protector de viudas,
Dios vive en su santa morada.
Dios prepara casa a los desvalidos,
libera a los cautivos y los enriquece.

Derramaste en tu heredad, oh Dios, una lluvia copiosa,
aliviaste la tierra extenuada;
y tu rebaño habitó en la tierra que tu bondad,
oh Dios, preparó para los pobres.

(Todos) PREPARASTE, OH DIOS, CASA PARA LOS POBRES.
Profesión de la fe: La asamblea reunida recuerda y proclama las ense-ñanzas fundamentales de la fe católica.


Oración de los Fieles: por la Iglesia, las autoridades civiles, las diversas necesidades de la gente y la salvación del mundo.

LITURGIA DE LA EUCARISTÍA:

Preparación de los dones y Oración sobre las ofrendas: Se presenta el pan y el vino. Se canta el Canto del Ofertorio.

Diálogo del Prefacio y Sanctus: Un diálogo introductorio entre el cele-brante principal y la asamblea con el que todos son invitados a rezar juntos a Dios, llamado "Sanctus" o "Santo, santo, santo".

Plegaria Eucarística: Es la oración de acción de gracias y santificación. Es el momento culminante de la celebración.

Consagración: Es la oración y bendición durante la que el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo.

Aclamación después de la Consagración o Anamnesis: El sacer-dote declara el misterio de la fe y la asamblea responde.

Intercesiones: Una serie de súplicas por la Iglesia, el mundo, el Papa, el clero, los laicos y los difuntos.

Doxología final: Una exclamación final de alabanza a Dios.

Amén: También llamado el "Gran Amén". Es la aclamación con que la gente expresa su acuerdo con todo que se ha dicho y hecho en la Plegaria Eucarística.

Oración del Señor (Padrenuestro): La oración por nuestras necesidades y el perdón de nuestros pecados.

Doxología: La respuesta de la gente que aclama la soberanía de Dios.

Rito de la paz: Antes de compartir el Cuerpo de Cristo, se invita a la asamblea que expresen su amor y paz el uno con el otro.

La Fracción del pan: El celebrante realiza los gestos de Cristo en la Última Cena cuando Él partió el pan para darlo a sus discípulos. Este gesto significa que en la comunión todos están unidos en el único Pan de la Vida que es Cristo.

Cordero de Dios (Agnus Dei): Es una invocación durante la fracción del pan en la cual la asamblea ruega a Dios por misericordia y paz.

Sagrada Comunión: Después de decir una oración preparatoria, el celebrante principal comulga (el pan y el vino consagrados) por él mismo y da la Sagrada Hostia a los demás ministros en el altar, y se distribuye luego la comunión a toda la asamblea. Se Canta el Canto de Comunión.

Oración Después de la comunión: La oración final en la que el celebrante principal pide que el sacramento sea beneficioso para todos.

Rito de Conclusión: Es el breve rito que consiste en el saludo del celebrante a toda el pueblo reunido, una bendición final y envío de despedida; seguido por un canto final y procesión de salida

5. LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS HEBREOS 12, 18-19. 22~24a

Hermanos: Vosotros no os habéis acercado a un monte tangible, a un fuego encendido, a densos nubarrones, a la tormenta, al sonido de la trompeta; ni habéis oído aquella voz que el pueblo, al oírla, pidió que no les siguiera hablando. Vosotros os habéis acercado al monte de Sión, ciudad del Dios vivo, Jerusalén del cielo, a millares de ángeles en fiesta, a la asamblea de los primogénitos inscritos en el cielo, a Dios, juez de todos, a las almas de los justos que han llegado a su destino y al Mediador de la nueva alianza, Jesús.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.


6. ALELUYA

Cargad con mi yugo y aprended de mí -dice el Señor-,

que soy manso y humilde de corazón.


 7. LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 14, 1. 7-14

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso esta parábola: «Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal, no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro y te dirá: "Cédele el puesto a éste." Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto. Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba." Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. »

Y dijo al que lo había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote, y quedarás pagado. Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos. »

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

8. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, los dones que te presentamos y realiza en nosotros con el poder de tu Espíritu, la obra redentora que se actualiza en esta Eucaristía. Por Jesucristo, nuestro Señor.



9. ANTÍFONA DE COMUNIÓN
Bienaventurados los que procuran la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los cielos, dice el Señor.


10. ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Te rogamos, Señor, que este sacramento con que nos has alimentado, nos haga crecer en tu amor y nos impulse a servirte en nuestros prójimos. Por Jesucristo, nuestro Señor.



ESTRUCTURA DE LA MISA

RITOS DE APERTURA:

Procesión de la entrada: El sacerdote, el diácono y los monaguillos (si los hay) entran en la iglesia o el lugar elegido por la celebración litúrgica. Se canta el Himno o Canto de entrada.

Veneración del altar: Gesto de reverencia al altar con un beso del sacerdote que preside la celebración y el uso opcional del incienso.

Saludo: El celebrante saluda todos que han venido a la liturgia, anunciando la presencia del Señor a la comunidad.

Rito penitencial: Un reconocimiento general de los pecados de la asamblea entera, acompañado por el pedido de la misericordia y el perdón de Dios.

Gloria: Himno antiguo de la alabanza para glorificar a Dios. El texto se origina de la narrativa de Navidad en el evangelio de Lucas.

Oración colecta: Esta oración del celebrante expresa el tema gene-ral de la celebración.

LITURGIA DE LA PALABRA DE DIOS: Consiste en la lectura en voz alta de pasajes de la Biblia. Generalmente, hay tres lecturas: un pasaje del Antiguo Testamento, un extracto del Nuevo Testamen-to, y la lectura del Evangelio. Se lee o canta un Salmo responsorial entre las lecturas del Antiguo y Nuevo testamento. La Aclamación de Aleluya, de alabanza a Dios, sigue la segunda lectura y prepara a la asamblea para el Evangelio.

Homilía: (sermón) es una reflexión dada por el celebrante o por otro ministro sobre el mensaje de las lecturas para su aplicación en la vida diaria de los miembros de la comunidad.