miércoles, 18 de noviembre de 2009

HOJA DOMINICAL 22-11-2009

Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles
Cala Millor - Cala Bona - 22 de noviembre de 2009
Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo

1. ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 84, 9
Dios anuncia la paz a su pueblo, a todos sus amigos
y a cuantos se convierten a él de corazón.

2. ORACIÓN COLECTA
Mueve, Señor, nuestros corazones para que correspon-damos generosamente a la acción de tu gracia y recibamos, así, con abundancia, los dones de tu amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

3. LECTURA DEL LIBRO DE DANIEL 7, 13-14
Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respe-tarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor

4. SALMO RESPONSORIAL SALMO 92

EL SEÑOR REINA, VESTIDO DE MAJESTAD.

El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder.

Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono esta firme desde siempre,
y tú eres eterno.

Tus mandatos son fieles y seguros,
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término.

EL SEÑOR REINA, VESTIDO DE MAJESTAD.

5. LECTURA DEL LIBRO DEL APOCALIPSIS 1, 5-8
A Jesucristo, el Testigo fiel, el Primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra. A aquel que nos amó, nos ha liberado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios, su Padre, a El, la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.
¡Mirad! Él viene en las nubes. Todo ojo lo verá; también los que le atravesaron. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán por su causa. Sí. Amén.
Dice el Señor Dios: "Yo soy el Alfa y el Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso".
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

6. ALELUYA Mc 11, 10
Bendito el que viene en nombre del Señor:
Bendito el Reino que llega, el de nuestro padre David.


7. LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO 25, 31-46
En aquel tiempo, preguntó Pilatos a Jesús: "¿Eres tú el rey de los judíos?". Jesús le contestó: "¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?". Pilatos replicó: "¿Acaso yo soy judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí ¿Qué has hecho?". Jesús le contestó: "Mi reino no es de este mundo. Si me reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí". Pilatos le dijo: "Conque, ¿tú eres rey?". Jesús le contestó: "Tú lo dices: Soy Rey. Yo para esto he nacido y por eso he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz".
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

8. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, este santo sacrificio que nos has mandado ofrecer en tu alabanza y concédenos por él obedecer siempre tus mandatos para que seamos dignos de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

9. ANTÍFONA DE COMUNIÓN Sal 116, 1-2
Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos, porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre.

10. ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Tú que nos has hecho participes de tu propia vida en este sacramento, no permitas, Señor, que nos separemos ya de ti, que eres la fuente de todo bien. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO

La fiesta de Cristo Rey fue instaurada por el Papa Pío XI el 11 de Marzo de 1925. El Papa quiso motivar a los católicos a reconocer en público que el mandatario de la Iglesia es Cristo Rey.
Posteriormente se movió la fecha de la celebración dando-le un nuevo sentido. Al cerrar el año litúrgico con esta fiesta se quiso resaltar la importancia de Cristo como centro de toda la historia universal. Es el alfa y el omega, el principio y el fin. Cristo reina en las personas con su mensaje de amor, justicia y servicio. El Reino de Cristo es eterno y universal, es decir, para siempre y para todos los hombres.
Con la fiesta de Cristo Rey se concluye el año litúrgico. Esta fiesta tiene un sentido escatológico pues celebramos a Cristo como Rey de todo el universo. Sabemos que el Reino de Cristo ya ha comenzado, pues se hizo presente en la tierra a partir de su venida al mundo hace casi dos mil años, pero Cristo no reinará definitivamente sobre todos los hombres hasta que vuelva al mundo con toda su gloria al final de los tiempos, en la Parusía.
En la fiesta de Cristo Rey celebramos que Cristo puede empezar a reinar en nuestros corazones en el momento en que nosotros se lo permitamos, y así el Reino de Dios puede hacerse presente en nuestra vida. De esta forma vamos instaurando desde ahora el Reino de Cristo en nosotros mismos y en nuestro entorno.
El Reino de Cristo "es semejante a un grano de mostaza que uno toma y arroja en su huerto y crece y se convierte en un árbol, y las aves del cielo anidan en sus ramas"; "es semejante al fermento que una mujer toma y echa en tres medidas de harina hasta que fermenta toda"; "es semejante a un tesoro escondido en un campo, que quien lo encuentra lo oculta, y lleno de alegría, va, vende cuanto tiene y compra aquel campo"; "es semejante a un mercader que busca perlas preciosas, y hallando una de gran precio, va, vende todo cuanto tiene y la compra". (Parábolas de Mateo 13)
Sin duda, vale la pena buscarlo y encontrarlo, vivir el Reino de Dios vale más que todos los tesoros de la tierra y que su crecimiento será discreto, sin que nadie sepa cómo ni cuándo, pero eficaz.