sábado, 12 de septiembre de 2009

HOJA DOMINICAL 13-09-2009

PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS ÁNGELES
XXIV Domingo del Tiempo Ordinario - 13 de septiembre de 2009

1. ANTÍFONA DE ENTRADA Cf. Sir 36, 15-16
A los que esperan en ti Señor, concédeles tu paz, y cumple así las palabras de tus profetas; escúchame, Señor, y atiende a las plegarias de tu pueblo.

2. ORACIÓN COLECTA
Míranos, Señor, con ojos de misericordia y haz que expe-rimentemos vivamente tu amor para que podamos servirte con todas nuestras fuerzas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que contigo vive y reina en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

3. LECTURA DEL LIBRO DEL PROFETA ISAIAS 50, 5-10
En aquellos días dijo Isaías: El Señor Dios me ha abierto el oído; y yo no me he rebelado, ni me he echado atrás. Ofrecí la espalda a los que golpeaban, la mejilla a los que mesaban mi barba. No oculté el rostro a insultos y salivazos. Mi Señor me ayuda, por eso no quedaba confundido, por eso ofrecí el rostro como pedernal, y sé que no quedaré avergonzado. Tengo cerca a mi abogado, ¿quién pleiteará contra mí? Vamos a enfrentarnos; ¿quién es mi rival? Que se acerque. Mirad, mi Señor me ayuda; ¿quién probará que soy culpable?
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

4. SALMO RESPONSORIAL Sal 114

CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR, EN EL PAÍS DE LA VIDA.

Amo al Señor, porque escucha mi voz suplicante;
porque inclina su oído hacia mí, el día que lo invoco.

Me envolvían redes de muerte,
me alcanzaron los lazos del abismo,
caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre del Señor:
"Señor, salva mi vida."

El Señor es benigno y justo,
nuestro Dios es compasivo;
el Señor guarda a los sencillos:
estando yo sin fuerzas me salvó.

Arrancó mi alma de la muerte,
mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída.
Caminaré en presencia del Señor, en el país de la vida.

CAMINARÉ EN PRESENCIA DEL SEÑOR, EN EL PAÍS DE LA VIDA.

5. LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SANTIAGO 2, 14-18
Hermanos míos: ¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Es que esa fe lo podrá salvar? Supongamos que un hermano o una hermana andan sin ropa y faltos del alimento diario, y que uno de vosotros les dice: "Dios os ampare: abrigaos y llenaos el estómago", y no les dais lo necesario para el cuerpo; ¿de qué sirve? Esto pasa con la fe: si no tiene obras, está muerta por dentro. Alguno dirá: -Tú tienes fe y yo tengo obras. Enséñame tu fe sin obras y yo, por las obras, te probaré mi fe.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

6. ALELUYA Gál 6, 14
Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz del Señor en la cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.

7. LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 8, 27-35
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Felipe; por el camino preguntó a sus discípulos: -¿Quién dice la gente que soy yo? Ellos le contestaron: -Unos, Juan Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas. El les preguntó: -Y vosotros, ¿quién decís que soy? Pedro le contes-tó: -Tú eres el Mesías. El les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos: -El Hijo del Hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar a los tres días. Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió, y de cara a los discípulos increpó a Pedro: -¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios! Después llamó a la gente y a sus discípulos y les dijo: -El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por el Evangelio, la salvará.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

8. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Acepta, Señor, con bondad, los dones y plegarias de tu pueblo y haz que lo que cada uno ofrece en tu honor, ayude a la salvación de todos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

9. ANTÍFONA DE COMUNIÓN Cf. 1 Cor 10, 16
Señor Dios, qué valioso es tu amor.
Por eso los hombres se acogen a la sombra de tus alas.

10. ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que la gracia de esta comunión nos transforme, Señor, tan plenamente, que no sea ya nuestro egoísmo, sino tu amor, el que impulse, de ahora en adelante, nuestra vida. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

DECÁLOGO DEL ESTUDIANTE

1.- No estudies para la clase sino para la vida: Si apruebas sin saber, te encontrarás sin cimientos. Todas las asignaturas sirven aunque te parezcan inútiles.

2.- Sé constante muchas horas de estudio: La gota de agua perfora la roca. Vence la desgana inicial, es el peor momento. Arranca, lo demás es fácil.

3.- Descansa lo necesario para poder estudiar con energía: Estudia con vida, no amodorrado. Controla tu sueño, tu diversión, tu deporte. Todo como un medio para estar en forma en el estudio.

4.- Confía en tus profesores: No tengas en cuenta solamente la voz de sus palabras, sino la fuerza de sus razones: Sé educado, cortés, pero también busca las razones de las cosas.

5.- Ve al día en las lecciones. No dejes materia atrasada. Cuando amontonamos mucha materia, perdemos pronto el interés. Paso a paso, sin detenerse nunca, se llega muy lejos. Estudia con regularidad, no a golpes.

6.- Pregunta cuando no entiendas, con el fin sólo de aclarar dudas: Pregunta no por aparentar ante tus compañeros, sino con sencillez, Creer que se sabe todo es de necios y orgullosos.

7.- Arranca de raíz la antipatía con ciertas asignaturas: Hay asig-naturas que no te entran porque no te gustan. No es buen método de estudio rodear las montañas, hay que subirlas. Las antipatías son destructivas.

8.- Amplía tus conocimientos con lecturas complementarias. No seas esclavo del texto. Busca lecturas que lo completen y que te ayuden a ser hombre. Busca libros que no pasan de moda.

9.- Evita preocupaciones y vicios que absorben: El hombre no pue-de vivir dividido: cerebro y corazón marchan juntos. Hay almas apagadas, incapaces de esfuerzo.

10.- Que tu vida gire en torno al estudio: El estudio no es el valor supremo: eres persona y eres cristiano, pero ciertamente el estudio ocupará un puesto importante en tu vida de estudiante. Dios premiará tu esfuerzo por el cumplimiento del deber.