miércoles, 29 de abril de 2009

HOJA DOMINICAL 03-05-2009

IV Domingo de Pascua- 3 de mayo de 2009

1. ANTÍFONA DE ENTRADA (Sal 32, 5-6)
Alabemos al Señor llenos de gozo, porque la tierra está llena de su amor y su palabra hizo los cielos. Aleluya.

1. ORACIÓN COLECTA
Dios omnipotente y misericordioso, guíanos a la felicidad eterna de tu Reino, a fin de que el pequeño rebaño de tu Hijo pueda llegar seguro a donde ya está su Pastor, resucitado,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

3. LECTURA DEL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES 4, 8 -12
En aquellos días, Pedro, lleno del Espíritu Santo, dijo:
-- Jefes del pueblo y senadores, escuchadme: porque le hemos hecho un favor a un enfermo, nos interrogáis hoy para averiguar que poder ha curado a ese hombre. Pues quede bien claro, a vosotros y a todo Israel, que ha sido el nombre de Jesucristo Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de entre los muertos; por su nombre, se presenta éste sano ante vosotros. Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular; ningún otro puede salvar y, bajo el cielo. no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

4. SALMO RESPONSORIAL Salmo 4

(Todos) LA PIEDRA QUE DESECHARON LOS ARQUITECTOS, ES AHORA LA PIEDRA ANGULAR.

Dar gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Mejor es refugiarse en el Señor,
que fiarse de los jefes.

Te doy gracias porque me escuchaste
y fuiste mi salvación,
La piedra que desecharon los arquitectos,
es ahora la piedra angular.

Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente.
Bendito el que viene en nombre del Señor,
os bendecimos desde la casa del Señor.

Tú eres mi Dios, te doy gracias.
Dios mío, yo te ensalzo.
Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.

(Todos) LA PIEDRA QUE DESECHARON LOS ARQUITECTOS, ES AHORA LA PIEDRA ANGULAR.

5. LECTURA DE LA PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN JUAN 3, 1 - 2
Queridos hermanos:
Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues, ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no lo conoció a Él. Queridos: ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a Él, porque le veremos tal cual es.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

6. ALELUYA (Jn, 10, 14)
Yo soy el buen Pastor, dice el Señor, conozco a mis ovejas y las mías me conocen.

7. LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 10, 11 - 18
En aquel tiempo dijo Jesús:
-- Yo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por las ovejas; el asalariado, que no es pastor ni dueño de las ovejas, ve venir al lobo, abandona las ovejas y huye; y el lobo hace estragos y los dispersa; y es que a un asalariado no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre; yo doy mi vida por las ovejas. Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo Pastor. Por eso me ama el Padre: porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para quitarla y tengo poder para recuperarla. Nadie me la quita, sino que yo la entrego libremente. Tengo poder para quitarla y tengo poder para recuperarla. Este mandato he recibido de mi Padre.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

8. ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS
Concédenos, Señor, que este sacrificio pascual que vamos a ofrecerte, nos llene siempre de alegría, prosiga en nosotros tu obra redentora y nos obtenga de ti la felicidad eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

9. ANTÍFONA DE COMUNIÓN
Ha resucitado Jesús, el Buen Pastor, que dio la vida por sus ovejas, y que se dignó morir para salvarnos. Aleluya.

10. ORACIÓN PARA DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Vela, Señor, con solicitud, por las ovejas que rescataste con la Sangre preciosa de tu Hijo, para que puedan alcanzar, un día, la felicidad eterna de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

EL SEÑOR ES MI PASTOR

El Señor es mi pastor, nada me falta.
En prados de hierba fresca me hace reposar,
me conduce junto a fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.

Me guía por el camino justo,
haciendo honor a su Nombre.
Aunque pase por un valle tenebroso,
ningún mal temeré,
porque Tú estás conmigo.
Tu vara y tu cayado me dan seguridad.
Me preparas un banquete
en frente de mis enemigos,
perfumas con ungüento mi cabeza
y mi copa rebosa.

Tu amor y tu bondad me acompañan
todos los días de mi vida;
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término.